miércoles, 25 de marzo de 2026

BUÑUELOS DE ORTIGA

Una receta de buñuelos de ortiga

Por Valentín Domínguez Cerrillo


Sostengo, y en ello me afirmo, que la cocina española nace de tres raíces sagradas: el palacio, el convento y el chozo.

Del primero nos llega la liturgia del lujo, el estrépito del banquete y la arquitectura de la ostentación.

Del chozo brota la verdad del campo: el gazpacho, el potaje y la caldereta. Es la cocina del aire libre, de la "cuchará y paso atrás"; esa donde la navaja se rinde ante el mendrugo y el tiempo se detiene en el sabor de un queso viejo o un tocino que sabe a dehesa.

Pero es en el convento donde se fraguó el alma de lo que hoy somos. No hablo de la gastronomía fugaz de las modas, sino de la cocina del hogar, la que respira en la cazuela desportillada por los años y en el puchero que atesora el eco de todos los guisos. Allí, entre el silencio y el fuego lento, la cocina se hizo culto, elevándose a la cumbre del arte más puro.

Extremadura se mira en tres espejos de piedra y santidad: los monasterios de Yuste, de Alcántara y de Guadalupe. De este último, cuya hospedería fue refugio de miles de almas y sustento de comarcas enteras, rescatamos hoy una joya oculta. Un bocado donde lo humilde se vuelve sublime: los buñuelos de ortigas.

Receta transcrita del recetario original.

Ingredientes:

  • Ortigas: 2 kg (limpias).
  • Harina: 100 g.
  • Huevos: 4 unidades.
  • Ajo: 4 dientes.
  • Nata líquida: 4 cucharadas.
  • Cerveza: Un chorro generoso (aunque el original indique 1/3 l, se recomienda ajustar según la textura).
  • Especias y condimentos: Pimienta blanca molida, nuez moscada, perejil fresco, agua y sal.
  • Aceite de oliva: Cantidad necesaria para freír.

Preparación:

Tratamiento de las ortigas: Limpiar las ortigas y enjuagarlas con agua fría. Escaldarlas en agua hirviendo con sal, retirar los tallos para dejar solo las hojas y formar pequeñas bolitas con ellas.

Elaboración de la masa Orly: En un bol aparte, mezclar los huevos, la harina, la cerveza y la nata. Añadir un chorrito de aceite, sal, pimienta, nuez moscada y un majado de ajo y perejil. Batir hasta obtener una masa homogénea.

Fritura: Sumergir las bolas de ortiga en la masa asegurándose de que queden bien cubiertas. Freír en abundante aceite caliente hasta que doren.

Nota: Estos buñuelos son un aperitivo ideal y un ejemplo excelente de cocina de aprovechamiento con productos silvestres.


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